Un espacio para conversar sobre las situaciones que se relacionan con la música, sus creadores, oyentes, y la escena nacional y mundial de este arte.
lunes, 21 de marzo de 2011
¿TROPIPOP DONDE QUEDASTE????
Fue por allá en el año 1993 que el señor Carlos vives, se le ocurrió grabar un álbum llamado CLÁSICOS DE LA PROVINCIA, aprovechando su reconocimiento nacional obtenido por sus papeles en la television, y mas exactamente el gran éxito comercial de la serie ESCALONA, donde actuó e interpreto las canciones del gran compositor RAFAEL ESCALONA, haciéndole entender que podía acercarse a nuestro folclor con un sonido mas conteporaneo, cercano al pop y en sí, a un publico que siempre vio al Vallenato con cierto desden, pero que estaba ansioso de disfrutar sin remordimiento los ritmos del Caribe.
Fue ese trabajo discografico el que disparo una tendencia musical que se detonaría de manera casi incontrolable 10, 11 y 13 años mas tarde, cuando sus descendientes musicales directos ( llámense FONSECA, CABAS, LUCAS ARNAU o MAURICIO Y PALO DE AGUA!) toman los estandartes de esta mezcla del pop con el vallenato, champeta, cumbia, y en general los ritmos tropicales que llegaban tibiamente a la capital colombiana, y los medios empezarían a denominar como TROPIPOP, un nombre a mi manera algo dulzón, pues a pesar de la seriedad en la propuesta de muchos, amarraba a todos esos artistas facilistas que creyeron que metiéndole caja vallenata y poniéndose un sombreo vueltiao, la tenían resuelta.
En mi opinión, el trabajo del señor Carlos vives es excelente, de hecho, pienso que es de lo mejor que se ha producido en este país, si se puede decir que fué hecho aquí, ya que la gran parte del trabajo se hizo afuera del país, y no solo por su éxito comercial, que cada día se desgasta mas, sino por su verdadero atrevimiento, en una época donde el folclore no era mas que algo de lo muchos se avergonzaban, o simplemente no les interesaba (por ejemplo a las disqueras y a los medios) y en terminos generales ha sabido explorar una rica herencia nacional, salteandola con Pop, Reggae y Rock, con muy buena calidad, con grandes interpretes (clave de su exito) y una apropiada selección de autores y arreglistas. De hecho, de los mas de 7 albumes que se han grabado no conozco el primer tema que este mediocremente hecho.
Pero lo que vino después....
Y no me refiero a los fallidos intentos de copia como TULIO ZULUAGA, o MOISES ANGULO que ni hablar jeje... hablo de lo que vino después, a lo cual le sacaron una copia, y a esta otra copia, y a esta una copia mas hasta que llegamos a lo que ya sabemos, exprimido hasta el cansancio por las 40 principales y la Mega, quienes se apoderaron del termino y del genero, haciéndonos creer que venía una gran camada de artistas que algún día relevarían a SHAKIRA, JUANES, y hasta al mismo CARLOS VIVES.
Realmente no creo que todo lo que suene Latin Pop sea tropipop, eso simplemente reponde a la simplona idea de etiquetar a los artistas para meterlos en el monton, por ejemplo si recuerdan a NANO CABRERA con un tema llamado ¨Isla para Dos¨, facilmente podría ser parte del genero a pesar de ser grabado hace mas de 2 décadas atrás, o a DONATO Y ESTEFANO en los 90´s, y así podría mencionar decenas de casos.
Tampoco creo que todos los artistas del estilo sean malos, y me pareció hasta ridícula la campaña que emprendió la emisora La W hipocritamente hace unos años en contra del Tropipop, tomando las banderas de los anti tropipoceros, pues existen propuestas interesantes y bien hechas que prefiero omitir para no dejar en el aire a las no mencionadas, que le apostaron a la calidad y al buen gusto, y el hecho que un genero sea exitoso no lo hace deplorable, y es ahí donde las envidias siembran sus mejores cizañas, o ¿acaso los interpretes de salsa eran pecadores por tener su cuarto de hora, simplemente por ser exitosos... o el merengue hip hop tan en boga en los 90s, o todos los reguetoneros son malos simplemente por triunfar en la radio?.
Buscándole el lado positivo, por primera vez en muchos años, en los colegios y universidades se oía música colombiana, y un adolecente podía soñar con tener una banda y tocar música Colombiana sin sentir vergüenzas por ello, y si en mi época deliramos por Gun n´Roses, Nirvana, o the Cure, en los tropitiempos se emulaban los KEMAS, SIN ANIMO DE LUCRO, FANNY LUS, MAIAS , JERAUS y todo ese enjambre de seudorokeros gritando AY HOMBE!.
Yo celebro cualquier tipo de evolución musical, me guste o no, resultado de la mezcla de todas las influencias, pero si van a hacer música, haganla bien, estudien, preparense y conozcan mas allá de lo que las emisoras les ofrecen , para encontrarse con un universo infinito de posibilidades y sensaciones que la música nos ofrece.
Al final de todo, el tiempo como siempre, dirá la verdad.
viernes, 11 de marzo de 2011
¿LA CUMBIA ES DE LOS COLOMBIANOS?
Recuerdo que hace ya unos 6 o 7 años atrás, el cantante Colombiano CARLOS VIVES asistió en México a un espectáculo en el cual fue homenajeado por su gran aporte y apoyo a la ¨Cumbia Mexicana¨, y el, algo indignado (como lo estaría casi cualquier Colombiano) recibió el agradecimiento, pero no sin antes intentar aclarar que este ritmo NO ES MEXICANO, sino que nació en las orillas de nuestros ríos y mares de la región Caribe, y es tan colombiano como el vallenato o el mismo Gabo... Esto causó gran extrañeza en la mayoría de los presentes, pues ellos realmente estaban convecidos de que la muy popular cumbia, era mejicanísima.
Hay quienes dicen que las cosas no son del dueño sino de quien las usa, y la música no podía ser una excepción, mas cuando los autores componen canciones para que otras personas las disfruten, y verdaderamente toman vida cuando estas encuentren oídos receptores que las hospedan con agrado.
¿Como llegó la cumbia a México, o Argentina, o a Perú, o hasta la misma Bolivia a ser lo que ahora es, un genero propio y arraigado en su folclore? sería un interesante investigación que los expertos en el tema deberían desarrollar, pero un ligero recorrido por sus rastros nos indica (y una que otro adentramiento histórico-musical) que fue por allá en los años 50 cuando grandes orquestas como la de PACHO GALAN y LUCHO BERMUDEZ, le dieron la vuelta al mundo con este ritmo tan cadencioso y sabrosón, sembrando así la semilla de esta cosecha cosmopolita y fertil.
El mayor boom de la cumbia en estos países se sintió en la década de los 70, mientras los gringos deliraban con el funk, el soul, la sicodelia y la irreverente salsa, nuestro subcontinente se embelesaba con la cumbia en formatos orquesteros irónicamente provenientes de la ciudad de Medellín, donde estaba la sede principal de DISCOS FUENTES, sello discografico que sabría aprovechar este formato pachangoso y relativamente minimista, que luego se conocería en nuestro país como ¨raspa¨.
Fue tan fuerte su impacto en algunas regiones extranjeras, que se incubo con facilidad, también basándose en su adaptabilidad y multiplicidad de formatos, y tomó vida en esos nuevos nichos, desarrollándose como un folclor propio del cual ellos se sienten a veces mas orgullosos que nosotros mismos, los padres del ritmo.
Cabe decir que Los colombianos, a pesar de nuestro ligero nacionalismo, nos ha faltado verdadero sentido de pertenecía por este genero, y una muestra de ello es el lugar en el olvido al que lo hemos relegado en nuestra cotidianidad, así como su ausencia en las programaciones radiales, asumiendo a la cumbia romanticamente como un aire sencillamente tradicional y a ratos fiestero, pero no digno de nuestro presente y por consiguiente ajeno a la contemporaneidad que necesita un estilo musical para seguir vivo con fuerza, como lo han hecho en países como Mexico, en ciudades como Monterrey donde se mantiene sonando en emisoras (con sus artistas y adaptaciones propias) y muy presente dentro de su industria y sociedad, o como en Perú y Bolivia donde se ha fusionado relajadamente con géneros andinos y formatos folclóricos locales, o mejor aún el caso de argentina donde la cumbia Villera, haciendo alusion a las villas (barrios populares) donde tuvo asiento con facilidad y al mismo tiempo se arraigó en otros sectores como el de las barras bravas del fútbol, lo cual en lo personal me parece irónico, pues en nuestro país con excepciones de ciertos sectores de vanguardia principalmente dentro de la juventud donde se ha notado cierto renacer por el amor a la cumbia, o algunos artistas de la región Caribe misma donde aún se graba y produce para ciertas épocas como los carnavales de Barranquilla, cabe decir en términos generales, este genero es ajeno al vivir cotidiano, y casi inexistente en los medios, pero al mismo tiempo gracias a fenómenos como la globalizacion y el auge de los medios web, un barrista colombiano, llamese del Santa fe o del millonaros por ejemplo, escucha y disfruta mas de la cumbia villera que de la cumbia hecha en su misma patria...
La movida electrónica Colombiana ha empezado nuevamente a ver con buenos ojos a la cumbia, y existen propuestas interesantes basadas en ellas como El FRENTE CUMBIERO y BOMBA ESTEREO, que han sacado provecho de este aire y le han dado cierto evolucionar altamente necesario para mantenerla presente en nuestras vidas en el lugar que se merece y que otros paises si le han dado, no solo como un recuerdo lejano de lo que fue, sino de lo que puede seguir siendo, al mismo tiempo evitando así que caiga en interpretaciones mediocres y desabridos estilos que atentan con su naturaleza.
De todas formas si la música no pudiese tener la posibilidad de mutarse, fusionarce y trasnacionalizarce, nunca hubiésemos tenido la oportunidad de disfrutar y sentir como nuestros, ritmos ajenos como el rock, la música clásica, la salsa, el reggae, o unos buenos mariachis, entre miles de ejemplos, que no nacieron en estas tierras, pero que usamos como si fueran nuestras.
Si la cumbia deja de ser Colombiana, será porque la dejamos huérfana en manos de oídos y caderas que si pueden valorar su sencilla cadencia y contagiable emotividad que por décadas ha servido de alivio para muchos pueblos...
jueves, 25 de noviembre de 2010
¡ Los artistas tienen que pagar por sonar en emisoras !
Muchos de los temas que usted oye en la radio, o de los videos que ve en los canales de tv, estan ahí no por su calidad, valor artístico o por el talento del artista, si no porque alguien hizo un pago para que este salga diariamente al aire tantas veces como sea suficiente para “pegar” y asi quedarse grabados mas facilmente en nuestro subconsciente.
Esto explica porque muchas veces se vuelven hits temas que dudosamente le Permitiríamos la entrada a nuestras vidas, o que su calidad, concepto o descarada mediocridad no les alcanzaría siquiera para existir mas allá de las cabezas de sus autores.
Este abominable sistema se conoce como “payola”, y el acto de usarla “payolear”, y no es mas que pagar, ya sea en dinero o en algún tipo de especie a los personajes con poder de decisión en un medio, para que una canción entre y ocupe puestos privilegiados en su programación diaria.
Para entender mejor este fenómeno, es necesario conocer el funcionamiento de las emisoras de radio y la mayoría de los canales de TV:
- Existe una sobre oferta de productos musicales, canciones y artistas en la actualidad, y el poder de convocatoria de estos medios (en especial la Radio) es muy fuerte aún, por consiguiente, sonar periódicamente en una estación la canción, aumenta sustancialmente las probabilidades de convertirse en un éxito musical, y tener hits representa ventas de cds, descargas digitales y principalmente reconocimiento para el artista, el cual podrá subir el costo de su tarifa al presentarse en vivo. Y es aquí donde surge la gran necesidad de hacer una presencia fuerte en estos medios, ubicándolos (a los medios) en un fortín estratégico en la industria musical, pues en la practica los programadores o comités de programación son los que terminan decidiendo que temas saldrán o no al aire todos los días.
- Según algunos estudios en la universidad de Harvard, solo se necesita que un tema sea oído aproximadamente unas 7 veces en un lapso de 10 días promedio para que nuestro subconsciente lo retenga y multiplique involuntariamente dentro de nuestro cerebro. Esto quiere decir que la repetición es una de las herramientas mas importantes en el proceso de promoción de un producto de carácter auditivo como comerciales, jingles, slogans y por supuesto canciones.
Es por esto (entre otras) que usted muchas veces se ha sorprendido a si mismo tatareando algún horrible estribillo a coro pegajoso, sin siquiera parecerle agradable.
Siendo así, de unas décadas para acá, las mafias de la industria musical optaron por pagarles a los programadores o cualquier otra persona capaz de influir en la decisión final, para que sus canciones (en algunos casos sus artistas) sonaran una y otra vez, y lo veían como una inversión con jugosas ganancias finales, hasta que de un momento a otro, este paso a ser en algunas estaciones (desgraciadamente la mayoría) el paradigma a seguir, la principal estrategia de marketing de los artistas, llegando a casos engorrosos donde mas del 80% del presupuesto destinado a la promoción se invertía en PAYOLA.
Cabe decir que este sub-negocio nunca ha sido oficialmente respaldado por la estaciones o emisoras, sino que se ha mantenido “bajo cuerda” pues la ética del medio como comunicador y entretenedor quedaría en vilo con este tipo de practicas y por lo general, estos cobros los suele hacer el personaje clave en ella a titulo personal, y así igualmente los dineros o dadivas recibidas por estos tratos no llegan hasta las arcas o fondos de la emisora, sino a las del el sujeto en cuestión.
Por eso nunca existirán contratos, recibos, comprobantes ni documentos que certifiquen la negociación y casi por ende, ningún soporte para denunciar el trato…
Las tarifas y su carácter pueden ser tan relativas como su naturaleza misma: “Hermano, lo que pasa es que me robaron el laptop, y me esta haciendo una falta terrible, entonces yo le colaboro con el temita y usted me ayuda con el juguetito…”
“Vamos a ponerlos a sonar duro acá, yo solo necesito el juego de llantas del carro que le comente, yo le mando las referencias por correo y va a ver como ganamos todos.”
O al igual, ofrecimientos de grandes disqueras como:
“les tengo un par de tiquetes a los ángeles para los premios MTV, con entradas y todo, y acuérdese que necesitamos que xxxxxxx suene todas estas vacaciones.”
Personalmente tuve el infortunio de recibir este tipo de propuestas, y en la próxima edición les estaré contando como fue esta desagradable experiencia, por lo pronto me despido . continuara…..
viernes, 17 de septiembre de 2010
Las mentiras de Las disqueras
La industria musical le ha mentido durante años a la sociedad, al proclamar con cierta paranoia la idea de que fenómenos como la piratería o las descargas ilegales perjudican principalmente al artista, matizando todo esto con un falso altruismo ya que esta es una de las verdades a medias mas difundidas en las ultimas 3 décadas, pues en términos tanto generales como específicos, nunca el artista ha sido ni su principal preocupación, ni el mas beneficiado dentro del negocio mismo, de hecho, en la escala de porcentajes de ganancias, los músicos, interpretes y compositores(irónica y cínicamente) están de último en este escalafón y muy al contrario de lo que parece, son los que menos reciben ganancias en proporción a su inversión (creación, interpretación, desarrollo, y concepto, en esencia toda la materia prima del negocio).
Basta con echar una mirada a los valores porcentuales en la repartición de las ganancias por la venta de discos, y vale aclarar que los números suben o bajan dependiendo del nivel del artista, la negociación, la disquera y hasta la región donde es concibe el contrato.
En un país como Colombia, el mayor porcentaje inversión-rentabilidad se lo lleva la tienda musical quien “arriesga su dinero” al comprarle al distribuidor una cantidad especifica de unidades y se queda con entre el 30% y 40% del precio final.
Los distribuidores (cuando no hace este papel la misma disquera) sacan de la disquera el material hacia la tienda musical y reciben entre el 15% y el 20% del valor total.
La disquera, que hasta mediados de los años 90 por lo menos invertía grabando, produciendo, prensando y promocionando al artista (actualmente se limitan a prensar, distribuir y en algunos casos promocionar) obtienen entre el 30% y el 50%. Y solo el restante que queda de este proceso, queda en manos del artista, usualmente entre el 0.8% el 5% del precio que paga el consumidor final.
Es obvio que no estamos hablando de casos como MADONNA, U2, SHAKIRA, GREEN DAY, BEYONCE y ese grupo selecto de exponentes con ventas excepcionales, pero en términos devastadoramente generales, el artista esta siempre en la cola del negocio, y su verdadera ganancia, aparte de las regalías por autoría (lo cual será otro tema de discusión) consiste realmente en “existir” en un mercado, tener una carta de presentación, y un soporte físico y a veces emotivo de un sello que lo respalda, y una vez existiendo en el mercado, logrando acceder a medios de comunicación que sin la disquera nunca hubiera soñado, pueda conseguir presentaciones en vivo, donde finalmente esta la real ganancia para el artista.
Es por esto ultimo que las casa discográfica en su rapaz intento por lucrar, ahora usan descaradamente los contratos llamados “360” pues cubren todos los aspectos que puedan generar dinero en el negocio como lo son presentaciones, derechos de autor, venta de discos, descargas digitales, inclusiones en bandas sonoras y cualquier aprovechamiento comercial no solo de la obra sino que también del talento.
Entre las mentiras que la industria uso para “combatir la piratería”, recordamos la idea bastante difundida de que los CD piratas dañaban los reproductores… jeje (ahora nos podemos reír pero hasta solo unos años atrás este mito creo paranoia en muchos usuarios). Así como que los músicos, arreglistas, intérpretes, compositores y demás artistas, se iban a morir de hambre, al quedarse sin empleo por culpa de las descargas ilegales o la compra de Cds piratas, cuando realmente estos vivían casi de “las migajas de la torta”, y eran otros los que efectivamente dejaban de percibir millones por este fenómeno.
Recordemos que el formato de CD fue impuesto por los mismos dueños de las grandes disqueras (SONY y PHILLIPS), con el argumento de una mayor calidad y mejor capacidad, pero abruptamente nos obligaron a desechar los vinilos y cintas, y nos toco volver a adquirir música que ya teníamos, además, nunca quedo claro el porqué si la producción de CDS era más económica que la de vinilos, el precio subió casi o más del doble. Y a mediados de los años 90, la comisión europea tenía grandes sospechas de acuerdos ilegales entre las mayores discográficas mundiales para establecer los precios y su monopolización, acabando entre otras con muchos sellos independientes, que no pudieron seguir el ritmo de ellas, sin jamás imaginar en que terminaría toda su maniobra, y como sería usada la tecnología del CD y la música digital en el futuro.
Es indudable que los grandes tirajes de artistas vendedores han ido descendiendo en forma violenta y acelerada, y el CD se ha convertido casi en un objeto en vía de extinción, pero yo me pregunto si realmente la sociedad prefiere reconocer a 50 0 60 artistas multinacionales empujados por toda la agonizante maquinaria del negocio del entretenimiento, o se quedaría con la opción de tener miles de alternativas para escoger entre las propuestas existentes, con diferentes estilos y perfiles que se puede uno encontrar en el panorama nacional y mundial, donde el único que impondría su criterio sea el mismo público, y no lo que decida un grupo cerrado de ejecutivos en una empresa.
El mundo se mueve muy rápido y la poca preparación y adaptación de los responsables de esta industria musical los ha dejado sumidos en su propia tragedia, pero ahora mas que nunca los verdaderos artistas tendrán posibilidades de exponer sus creaciones utilizando los medios alternativos que cada vez toman más fuerza, y seremos capaces de decidir que queremos oír, comprar y pagar por ver, y al hacerlo sabremos que realmente los músicos van a ser recompensados por su oficio, y no alimentando una sarta de rémoras y parásitos de la industria que nos han querido convencer de que todo lo que está pasando es “ el fin del artista”, cuando lo que está por acabar es otra cosa…